"Philosophia Perennis": el término fue acuñado por Leibniz, pero el concepto es inmemorial y universal. Es la metafísica que reconoce una realidad divina en el mundo de las cosas, vidas y mentes; la psicología que encuentra en el alma algo similar a la realidad divina; la ética que pone la finalidad última del hombre en el conocimiento de la base inmanente y trascendente de todo ser.
Aldous Huxley afirma que conocer la verdadera naturaleza de la realidad -lo que llamamos filosofía- es humanamente posible, bien a través de diversas disciplinas espirituales, el estudio de las escrituras o a través de la experiencia del despertar y/o con la unión de todo ello, que es divino. Por eso, el calificativo "perenne" implica que el conocimiento de la verdad se obtiene en diversos lugares y tiempos, al margen de la cultura, clase social o comunidad. Con mucho ingenio e inteligencia, Huxley examina las creencias espirituales de diferentes tradiciones y las explica en términos personalmente significativos.
Tenemos entre manos una brillante antología e interpretación de los místicos más detacados de todos los tiempos y un profundo repaso de las filosofías de Oriente y Occidente. Un libro indispensable de la filosofía de las religiones que ofrece un análisis interdisciplinario de las espiritualidades.
Procedente de familia de tradición intelectual, se formó en Eton y Oxford. Después de unas primeras novelas predominantemente satíricas, el éxito y la atención de la crítica más rigurosa llegó con Contrapunto (1928), ambiciosa e inteligente novela que constituye uno de los retratos más agudos y completos del esnobismo intelectual de entreguerras. Su siguiente publicación, Un mundo feliz (1932), es quizá su obra más famosa y sin duda la más inquietante. Pasó un tiempo escribiendo guiones cinematográficos en Hollywood, hasta que volvió a situarse en primera línea con las novelas Muere el cisne depués del verano (1939), El genio y la diosa (1945), El tiempo debe detenerse (1948), Mono y esencia (1949) y La isla (1962); así como los polémicos ensayos Eminencia gris (1941), La filosofía perenne (1946) y Nueva visita a un mundo feliz (1958).