La importancia de vivir es la obra de referencia en Occidente para conocer, desde una perspectiva moderna, la ancestral y rica cultura oriental.
El autor aborda con una amena combinación de conocimiento teórico y experiencia personal todo tipo de temas como, el ocio, la felicidad, la cultura o la religión, invitándonos a reflexionar sobre muchas de nuestras actitudes.
En esta obra se encuentra condensado, con un estilo ágil y muy ameno, lo fundamental del pensamiento de Oriente, y es evidente que el autor pensaba en el lector occidental cuando lo escribió. El constante atractivo que ha ejercido la filosofía oriental lo ha convertido en todo un clásico de la divulgación de pensamiento.
Ha pasado a la historia como uno de los pensadores y escritores chinos de mayor influencia en Occidente. Formado en las universidades de St. John en Shanghai, Harvard y Leipzig, fue profesor de filología en la de Pekín entre 1923 y 1926. Desde 1928 hasta el final de su vida residió en Estados Unidos, y desde allí dió a conocer una amplia y variada obra en la que destacan especialmente Mi patria y mi pueblo (1935), La importancia de vivir (1937 y Amor e ironía (1941).