Henry Morgan (1635-1688) es uno de los piratas más famosos y controvertidos surgidos en una época extraordinaria, en la que la piratería era una actividad legal y patriótica que formaba parte de la guerra entre España e Inglaterra. Elegido almirante por los bucaneros en 1666, dirigió una expedición que destruyó Puerto Príncipe y Porto Bello, pero el premio Nobel John Steinbeck se centra en la conquista de Panamá (la Taza de Oro), de donde Morgan se retiró con un abundante botín, para construir una apasionante novela histórica.
Considerado, junto con Willliam Saroyan, como el más importante de los representantes de la llamada Escuela del Pacífico, coincide sin embargo con los miembros de la Escuela de Chicago (Dreiser, Dos Passos, Hemingway...) en el componente social de su novelística, pero se distingue de ellos por el profundo recelo que muestra hacia el «sueño americano», convirtiendo la dignidad de los pobres y los oprimidos en en tema central de su obra. Sus personajes, atrapados en un mundo injusto, siguen siendo seres humanos agradables y heroicos, a pesar de su derrota.
Se dio a conocer al gran público con La taza de oro (1929) y Tortilla Flat (1935), a las que siguen El poni rojo (1936), De ratones y hombres (1937), su primer gran éxito, y Las uvas de la ira (1939), por la que obtuvo el Pulitzer y llevada al cine por John Ford. Durante la Segunda Guerra Mundial fue corresponsal del New York Herald Tribune, y producto de este trabajo nos legó el impresionante libro Hubo una vez una guerra (1958). No podemos olvidar inmortales como La luna se ha puesto (1942), La perla (1947) y Al este del Edén (1952), llevada al cine por Elia Kazan.
Los hechos del rey Arturo y sus nobles caballeros fue publicada póstumamente, en 1977.
En 1962 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.