Ambientada en Shanghái en 1928, en el curso de la lucha que opuso a los comunistas Chiang-Kai-shek, La condición humana es una obra coral llena de recovecos y de profundidades, que aborda la historia de un grupo de personajes, la mayoría de ellos comunistas, cuyos diversos destinos los han llevado a coincidir en estas circunstancias de violencia y de terror que devienen el escenario perfecto de las más turbias pasiones humanas.
Así, La condición humana consigue una simbiosis perfecta entre una narración que es, a la vez, una novela de aventuras y de amores, de reflexión política sobre la contraposición del capitalismo y el comunismo, y el análisis de unos largos y transcendentales acontecimientos históricos (de los que en la novela sólo se narra un episodio) y de reflexiones filosóficas sobre "la condición humana", esa mezcla de soledad frente al destino, dignidad ante la adversidad, solidaridad con los desfavorecidos y ansia de transcendencia. Una reflexión imprescindible sobre la relación entre poder político, la ética personal y la actitud sociológica.
Abandonó los estudios a los 17 años, pero autodidacta, se integró rápidamente en los medios literarios y artísticos parisinos. Participó en la guerra civil española en las Brigadas Internacionales; más tarde, fue miembro activo de la Resistencia francesa contra los nazis y tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, Malraux fue ministro de Información y Asuntos culturales en el gobierno francés de Charles de Gaulle. Con La condición humana (1933) consiguió el Premio Goncourt. Otros títulos importantes de su trayectoria literaria son: Los conquistadores (1928); El tiempo del desprecio (1935); L'espoir. Sierra de Teruel (1937), también publicada en castellano como La esperanza, o El museo imaginario (1947).